viernes, 20 de mayo de 2011

Capitulo 7

Antes que nada, cada una de mis hermanas narrara su “situación” con los Lord y el Sir… si, será algo raro, pero ellas insistieron en que yo no lo hiciera.

Sunny:

- ¿Buscaba a alguien mi Lady? – dijo una voz detrás de mí. Gire para ver quién era y no pude evitar sonrojarme.

- Mi… Lord.- Paul sonreía mientras miraba mi expresión.

Si, lo sé, era lo que yo quería, pero no así. Si Sir Paul deseaba estar a solas conmigo, debería preguntarle a mi padre primero. Total, aun no he sido presentada en sociedad y… esto sería una deshonra para mi familia, y más para mis hermanas mayores.

- Sir Paul yo…- el dedo índice del Sir cubrió mis labios silenciándome

- Lady Susan, antes que nada, me gustaría expresar mi interés hacia usted.-

- Sir Paul, creo que debo regresar con mis padres.- intente alejarme de McCartney, pero el tomo mi brazo para evitar que le alejara.

- Lady Susan, es en serio.- la mirada de Paul me intimidaba, era tan profunda y sincera. Asentí levemente y sonreí.

- Sir Paul, eso es algo que usted debe hablar con mi padre. Y también debe saber que aun no hemos sido presentadas en sociedad, asi que deberá esperar un tiempo para que yo acepte el que me vea de esa forma.

Paul sonrió al escucharme e igual asintió. Era extraño estar en esta situación, primero por ser la menor de la familia, y también porque había notado en las veces que los vimos, que el igual estaba interesado en mi hermana Marianne. Si de verdad quería algo conmigo, debería esperar hasta diciembre.

- Entonces… que asi sea mi Lady. Puede volver con sus padres.- hizo una reverencia y me dio paso para volver a la fiesta.

Al volver a la fiesta, pude notar que tanto Marianne como Anna no se encontraban en el salón, y las mellizas bailaban animadas con Lord Richard y Lord Harold. Busque a Sir Paul con la mirada, y note que hablaba animadamente con el padre de Jane Asher. No pude evitar hacer un gesto y me acerque a mi padre, que me recibió con su dulce sonrisa, característica de él.

Marianne:

- Tal vez no mi Lady – dijo el – tenemos la solución justo frente a nosotros.

Y efectivamente, era así. Una ventana, donde podía salir perfectamente sin hacer alguna maniobra extraña o arriesgada. Lord Stewart abrió con cuidado la ventana, aunque en realidad, con el ruido del salón, era algo improbable que nos escucharan. Solo era levantar un poco mis piernas para poder salir. Stewart sonrió al notar lo que debía hacer y yo simplemente lo mire.

- ¿Podría mirar a otro lado, Lord Fergusson?- pregunte algo incomoda por lo que iba hacer. El asintió y observo hacia el salón, comprobando que nadie nos descubriera.

Aprovechando eso, salí por la ventana hacia el jardín de McCartney, un jardín poco cuidado, por lo que alcance a ver. Trate de no alejarme tanto de la casa y encontré un banco donde sentarme. Lord Stewart me alcanzo y se sentó a mi lado.

- Lady Louise…- rodé mis ojos al escuchar ese nombre.

- Lord Fergusson, solo mi hermana tiene derecho a llamarme así.- respondí algo molesta y el sonrió.

- Lo mismo digo. Solo su hermana puede llamarme Fergusson… Lady Louise.- suspire y aproveche que él miraba a un rosal casi marchito, para observar sus facciones.

He de admitir, que Lord Stewart no estaba tan mal. Tenía un bonito perfil, era un poco más alto que yo pero… no era Sir Paul.

- Tengo entendido que… Sir Paul esta algo interesado en Sunny.- dijo él, como si leyera mis pensamientos.

- ¿Ah sí?-

- Eso le escuche decir un día que hablaba con John.-

- ¿Y usted está interesado en mi hermana Victoria, Lord Stewart?-

- No Lady Marianne, yo estoy interesado en otra persona, pero parece que ella no lo está en mi. Y es una verdadera lástima, porque es una chica muy bonita.-

La vista del Lord abandono a los rosales y se dirigió a mí. Estaba algo nervioso.

- Entonces, esa señorita no sabe lo que se pierde.- sonreí levemente al decir eso.

Fue cuando caí en cuenta de que Sir Paul estaba interesado en Sunny. Me moleste un poco al saberlo asi que le preste poca atención a lo que decía Lord Fergusson. ¿Cómo podía mi hermana menor interesarse en Sir Paul?...

- Eso no lo sé. Nunca me considere un buen partido, Lady Louise. Además, parece que esa chica jamás se dará cuenta de mis sentimientos hacia ella, ya que es un poco distraída.- Paso su mano frente a mi rostro y yo reaccione.

- Lo siento Lord Fergusson… pero si esa chica es tan distraída, no es merecedora de su afecto.

- Claro que lo es. Eso la hace interesante.- sonrió al decir eso, y sin darme cuenta, me sonroje. – Es mas… ahora, en este momento, anda sumergida en sus pensamientos, que no se da cuenta que hablo con ella.

Fue cuando reaccione y entendí que hablaba de mí.

- Lord Fergusson, está muy equivocado si cree que lo aceptare. Es más… creo que debo volver a la fiesta.- me levante de mi lugar, pero Stewart me tomo de la mano y me jalo hacia él.

- Lady Marianne... mis sentimientos hacia usted son sinceros. Espero que algún día se dé cuenta.-

- No se atreva a tomarme de la mano nuevamente, señor Duque…- respondí molesta, solté su mano y me aleje de él, entrando al salón nuevamente por la ventana y camine a través de este, sin importarme la presencia de Lord Deveraux, llegue hasta donde estaban mis padres sentados.

- ¿Marianne, has visto a Anna?- pregunto Sunny y yo, tratando de no parecer alterada por lo que acababa de pasar, negué y tome una copa con agua que estaba sobre la mesa.

Emilie:

¿Qué puedo decir yo?... bailaba con un coronel. Sus ojos azules me tenían hipnotizada, su forma de bailar era tan… no lo sé. Me gusto el coronel y creo que yo le guste a él. Primera vez que Michelle y yo estábamos separadas y todo por dos caballeros.

- Lady Emilie… ¿y toda la vida ha vivido aquí?- pregunto mientras la pieza que bailábamos nos permitía estar cerca.

- Si Coronel, siempre… es un lugar tranquilo, según mi madre…- y ahí nos separamos. – Pero a mí me parece aburrido.-

- Es un pueblo… interesante.- no saben cómo odio bailar y no poder platicar cómodamente. Esperaba que la pieza terminara rápido para poder hablar con el coronel.

- ¿Por qué… lo dice?-

- Porque… lo es… Lady… Emilie.-

La pieza por fin termino, hicimos una reverencia y caminamos fuera de la pista.

- No lo sé Coronel. Lo más interesante que ha pasado este año, es la llegada de los Duques y del Márquez… y claro, la de ustedes.- sonreí al decir lo último.

- Ya veo… ¿Gusta bailar otra pieza?- sus ojos azules rogaban para que yo aceptara. Mire a la mesa donde mi familia estaba sentada y note que solo Sunny y Marianne estaban allí.

- Claro… un placer Coronel.-

- Por favor Lady Emilie… dígame Richard, me pesa el titulo de Coronel en este momento.-

- ¿Ritchie?-

- Mucho mejor… bailemos entonces.- me ofreció su brazo y los dos caminamos nuevamente hasta la pista de baile, donde Jane Asher bailaba animada con Lord Stewart que parecía que lo habían obligado a bailar, Patricia Boyd con Sir Paul, Michelle con Lord George, y otras parejas anónimas.

El Coronel, Ritchie, bailaba animado. De verdad parecía que le encantaba bailar. Sonreí al verlo y él se sonrojo levemente. Bailamos otras dos piezas y decidí regresar a la mesa. Total, aun no he sido presentada y está mal visto que una dama baile antes de ser presentada… pero puedo decir que el Coronel y yo pasamos una excelente velada. Regrese a la mesa y Marianne estaba algo molesta y Sunny en poco soñadora.

- ¿Y Anna?- pregunte y Marianne levanto levemente los hombros.

- Ni idea… no la hemos visto.- respondió Sunny, que no dejaba de ver a Sir Paul.

- Ya veo.- me senté y regrese mi mirada a la pista de baile, donde Michelle bailaba la siguiente pieza con Lord Harold.

Michelle

Si, Lord George me gustaba. Podría decir que fue amor a primera vista. Su porte, su acento… ¿Qué más podía pedir? Note que Emilie, Sunny y Marianne estaban ya en la mesa de nuestra familia pero no me importo, me gustaba bailar, más que a Emilie, y bailar con Georgie era perfecto. Su mirada, algo tierna, me buscaba cada vez que la pieza de baile nos obligaba a separarnos.

Al finalizar la pieza, Lord Harold se acerco a mí y nos alejamos un poco de la pista de baile, y de la vista de mis hermanas.

- ¿Lord Harold, ha sido buena su estadía en Meryton?- pregunte para evitar un silencio incomodo.

- Muy bueno, Lady Michelle. Y me alegra que mis amigos hayan organizado esta fiesta.- su vista se dirigió a Lord Stewart, que seguía bailando con Jane, se notaba que el pobre estaba demasiado incomodo.

- Lord George… ¿Es usted británico?- pregunte algo curiosa, debido a su marcado acento.

- Tanto como tomar el té a las seis, Lady Michelle.- reí al escuchar su respuesta.

- ¿Y usted, es de aquí?- asentí y suspire. Las únicas londinenses eran Victoria y Louise.-

- Yo crecí entre Inglaterra y la India. Es un lugar interesante, y me gustaría que alguna vez lo conociera, mi Lady.-

- A mi igual me gustaría conocer, Lord Harold… dicen que hay unas plantas muy hermosas en ese lugar.-

- ¿A usted le gusta la botánica?-

- Tanto como bailar, mi Lord.- George sonrió con mi respuesta y miro la pista de baile nuevamente.

- Pues entonces, ¿me otorgaría el honor de bailar nuevamente con usted, mi Lady?-

- Claro que si, el honor es mío, mi Lord.-

Sé que está mal visto que una señorita que aun no ha sido presentada baile tantas veces en una noche, pero, me gusta bailar y me gusta Lord George, asi que ¿A quién le importa? Eso sí, después de dos bailes, regrese a la mesa y note que Anna no había regresado.

- ¿Donde esta Anna?- pregunte y mis hermanas no respondieron.

- Parece que mis padres la está buscando.- dijo Sunny al notar que el Conde y la Condesa tampoco estaban cerca.

- No, ellos están hablando con los Asher.- dijo Marianne mientras observaba el salón, buscando la mirada de Sir Paul.

Anna:

Por mi parte, yo estaba… la verdad, no sé donde estaba. Era una habitación retirada del salón de baile. Lord Winston miraba una botella de whiskey que estaba sobre una de las mesas. Llevábamos casi una hora en ese lugar, y ninguno se había dirigido alguna palabra. Fue cuando empecé a aburrirme.

- Me retiro, Lord Winston.- arregle mi cabello y camine hasta la puerta. No sé porque di vuelta y dirigí mi mirada hacia John. Estaba sonriendo, sin dejar de ver la botella.

- Lady Victoria… primera vez que noto que pasa más de una hora en silencio. Sé que no se marchara, porque también me fije que odia las fiestas, tanto como yo.- su mirada se dirigió a mí, y dejo la botella en el lugar donde la había encontrado.

- No sé de donde saco eso, Lord Winston.-

- Llevamos más de una aquí, no le ha importado si su familia nota que no estamos en la sala, y tampoco tiene ganas de regresar. Por algo no se ha marchado.-

- Dígame Lord Winston… a usted le encanta discutir conmigo ¿cierto?- volví mis pasos hacia donde estaba sentada unos minutos antes.

- Exactamente, mi Lady. Nunca había conocido a una joven que fuera tan decidida y tan… ¿rebelde?- sonrió al decir la última palabra. – De verdad, es interesante discutir con usted, mi Lady.-

- No veo lo interesante de eso. Me irrita, mi Lord.- pensé en retirarme, me molestaba esa actitud de “Yo soy genial” que tenía en ese momento.

- Es una lástima, porque como le dije, discutir con usted es interesante. Tiene un punto de vista muy fuerte, y créame Lady Victoria, que eso la hace destacar entre tantas jóvenes del pueblo, y quizá hasta de Londres.- mientras decía eso, camino hasta donde yo estaba, y se sentó a mi lado.

¿Qué podía decir? Me había dejado sin palabras. Mis mejillas se ruborizaron y eso provoco que sus labios dibujaran una sonrisa. Yo, Anna Victoria Ferdinand, había quedado sin argumentos para discutir.

- Dígame Lady Victoria… ¿Ha tenido algún pretendiente?-

- No, Lord Winston. O mejor dicho, no lo sé. Nunca me fije en eso.-

- Bueno… déjeme decirle que, ahora lo tiene.-

- ¿De qué habla, mi Lord?-

- Hablo de que usted me gusta mi Lady. De eso hablo. Pensé que había quedado claro con la discusión que, a mi parecer, he ganado.-

- No, Lord Winston, no quedo claro.- desvié mi mirada para que el sonrojo de mis mejillas no se notara tanto.

Lord Winston sonrió, sentía que lo hacía. Suspire y al volver mi mirada a él, estaba demasiado cerca a mí.

- ¿Y entonces, que debo hacer para que quede claro… Victoria?-

Sí, me moleste, trate de levantarme de mi lugar pero sus brazos no me dejaron. Me había rodeado y no podía hacer nada para escapar.

- No vuelva a decir mi nombre de ese modo, Lord Winston.-

- Por favor, mi Lady, no es tan molesto… además, para que tanto formalismo, si sabemos que tanto usted como yo lo odiamos.-

- Aun asi, es una falta de respeto, John.-

- No lo creo, Anna.- Sonreí al escuchar nuevamente mi nombre asi. Solo mi familia me llamaba de esa forma, sin el prefijo “Lady”. John se acerco un poco más a mí, dejando su rostro muy cerca del mío. – Déjeme decirle que tiene una hermosa sonrisa.-

- Lo sé… ¿Puedo retirarme, Winston?-

- La mayoría de las jóvenes estarían escandalizadas al estar tal y como usted y yo estamos, Victoria.-

- Como usted lo dijo antes, yo no soy como la mayoría de las jóvenes, Winston.-

- Eso lo sé. Y eso me gusta…- su mirada se dirigió a mis labios, y luego nuevamente a mis ojos. – Victoria… tiene unos hermosos labios.-

- Eso también lo tengo claro. Por algo mi sonrisa es hermosa.-

Y fue cuando sentí sus labios sobre los míos. A pesar de que es un arrogante, sus besos eran tímidos. O tal vez yo los sentía asi. John se separo un poco de mi y sonrió.

- Mi Lady… ¿Había besado antes?-

Sonreí levemente a su pregunta y negué. Lord Winston sonrió y regreso sus labios a los míos, besándome esta vez con más confianza, cosa que correspondí. ¿Qué puedo decir? Me gustaba el Duque, era totalmente diferente a todos los jóvenes que habían fallado en su intento de acercarse a mí.

Pasaron pocos minutos, y cuando sentí que era necesario volver al salón del baile, antes de que la gente empezara a pensar mal de nosotros. Y no es que me importara el que dirán, pero si me importaba el honor de mi familia.

- Lord Winston… creo que deberíamos regresar.- dije separándome de sus labios y el asintió levemente.

- Opino lo mismo… debería adelantarse, mi Lady, asi no sospecharan.-

Se separo completamente de mi, levantándose y camino a donde se encontraba antes, volviendo a tomar la botella de whisky que llevaba analizando desde hace ya una hora con diez minutos. Arregle mi vestido y mi peinado, y salí de la habitación, volviendo a la sala, donde mi familia me esperaba algo preocupada.

- ¿Anna Victoria, donde estabas?- pregunto mi madre algo alarmada.

- Madre, ¿ustedes buscaron mas allá del salón?- mi familia negó y yo sonreí levemente. – Lord John me permitió usar el salón de música y ahí practique un poco.- fue en ese momento cuando Lord Winston entro al salón y se dirigió a la mesa de nuestra familia.

- Lady Anna, ¿disfruto el salón de música?- mi madre suspiro de alivio y mi padre sonrió al escuchar esas palabras de los labios de Lennon.

- Si, mi Lord, es usted muy amable.- respondí algo cortes, cosa que solo Marianne noto. Sí, mi hermana sospechaba.

- Lord John, creo que es hora de retirarnos. Ha sido usted muy amable con nosotros por invitarnos.- dijo mi padre y Lord Winston sonrió.

- Todo lo contrario. Gracias a ustedes por asistir a la fiesta.- todos hicimos una reverencia y salimos del salón de baile, directo a nuestros carruajes. La mirada de Marianne me acosaba, y sabia que me pediría que le contara todo lo que había pasado.

Fue una noche interesante para toda mi familia, y estaba segura que muchas cosas cambiarían después de ese baile.
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(Entra Anna, con un abrigo y tomada de la mano con Lennon)
Anna: Hace frío...
John: Y jugué con el pegante instantáneo
Anna: Me dio la mano
John: Y aquí estamos...
(Marianne, que trae un recipiente con agua caliente, se queda en la entrada del blog, dudando si darles el agua o no)
Stewart: Louise... se mala... además se ven bien juntos
Marianne: Lo sé... por eso aun no les doy el agua.
Stewart: ¿Quieres té?
Marianne: ... ok... ¡vamos!
(Salen los dos del blog)
Anna: Tengo frío...
John: Yo se como calentarte...
Anna: Dios... ¿Donde estará Marianne con el agua caliente?
John: Ni idea... (Sonríe de forma traviesa) ¿Vamos por ahí?
Anna: Esta bien...
(Los dos salen del blog, y entra Michelle, toma el pegante instantáneo y sale corriendo del blog gritando)
Michelle: ¡Lord Harold!... ¿Donde se encuentra?

3 comentarios:

  1. hayyyyy ame este capitulo pasaron tantas cosas jajajajajaja ya espero el proximo chicas !!!!!!!!!!!!! y ese beso entre anna y john jajajaja me encanto ya era hora ;)

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  2. Muy lindo y genial el capitulo :D me encanto!!
    Mi coronel!! *-* jajaj xD
    Y el beso de Anna y John!! y Marianne y Stewart!!
    Genial!!!
    Espero el próximo capituloo!! :D
    Las quiero! ♥

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  3. AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! chicassssssssssssssssss aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!! ame el capitulo!!!!!!!!!! es genial... me encantoooooooooooo!!!!!!!!!!!! dios ame bailar con george!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! my lord!!!!!!!!! que hermoso!!!!!!!!!!! jejejee

    geniales los besos de marianne y stewart ... jejeje y el de anna y lennon son geniales!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! me encantooooooooooo!!!!!!!!! sigan subiendo ........... pleaseeeeeeeeeeeee pleaseeeeee

    me quede atrasada pero aqui estoy... las adoro besitos.....................................................................
    sigan publicando

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