miércoles, 11 de mayo de 2011

Capitulo 4




El resto de día en casa fue algo aburrido para mis hermanas, ya que debían tomar algunas lecciones de francés y de latín. Yo aproveche mi tiempo libre para dibujar, mientras estaba sentada en el jardín que Michelle cuidaba...

- ¡Victoria! Pero que linda ave… - dijo mi hermana Louise, que veía desde detrás de mi hombro

- Louise, ¿no deberías estar aprendiendo Frances? –

- Oui… -

- ¿Y entonces? –

- Bueno…sentí un ligero mareo y…- dijo haciendo una sonrisa que la delataba, la pobre no sabe mentir –

- Marie…-

- No soporto a esa tutora…- dijo sentándose a mi lado –

- Vamos Marie…ya casi lo dominas – dije – pon un poco de esfuerzo –

- Pero termine la traducción antes de irme mi Lady – dijo Marianne en francés y no pude evitar comenzar a reír –

- La perdonare por esta vez sólo por eso mi Lady…- dije también en francés.

- Y…la cacería – dijo Marianne esperando ver mi reacción

- Si…- dije inexpresiva, sabía lo mucho que le molestaba que hiciera eso.

- Nos han invitado…-

- Si…- dije y intentaba contener mi risa al sentir el enojo de Louise comenzando a aparecer –

- Y… ¿Qué piensas? – dijo más seria –

- Pues, ¿Qué quieres que piense? – pregunte –

- ¡Victoria! –

- ¡Louise! – Marianne se volteó – Louise…- dije en un tono más bajo –

- Habla con tu pájaro – dijo molesta

- Mi querida Marianne…-

- ¡Oh no puedo enojarme contigo! – dijo girándose - ¡No sabes cuanto me emociona que vayamos! –

- Marie…solo cabalgaremos por el bosque, mucho detrás de ellos, claro porque aceleraran para seguir a los perros de caza…y después se perderán cuando encuentren algo, ya lo verás, será aburrido – dije pateando una piedra –

- No te quejes…- dijo la voz de mi hermana Emilie detrás

- Al menos…- dijo Heather

- ¡Ustedes fueron invitadas! – dijeron al unísono –

- ¿Cómo es que lo hacen? – dijo Marianne feliz

- ¿Cómo es que no están en clase? –

- Creo que la comida que le afecto a nuestra querida Marianne nos afecto a nosotras también – dijo Heather mientras Michelle asentía y Marianne les daba unas palmadas felicitándolas, yo me limité a asesinarlas con la mirada

- Aprendimos de la mejor…- dijo mirándome Emilie y las tres me hicieron un saludo militar, no pude evitar reír de nuevo. Sunny llegó.

- ¡Bien! ¡Sunny se nos une! – dijo Emilie feliz –

- Bienvenida – dijo Heather –

- ¿También tienes un mareo? – dijo Marianne guiñándole el ojo –

- La tutora dio por terminada la clase…- dijo Sunny mientras las miraba con desaprobación y los brazos cruzados - ¿Tanto odian el francés? –

- ¡No! – dijo Marianne al mismo tiempo que las gemelas asentían y la miraban extrañadas

- Fuiste la primera en irte Marianne…- dijo Sunny sentándose también

- Lo que odio es la tutora…ya se los dije – dijo mirando una flor,

Nos quedamos en el jardín, charlando hasta que fue la hora de irnos a cambiar para la cena. El resto de la tarde fue más o menos igual que siempre. Por la noche, las gemelas entraron en la habitación junto con Sunny, seguimos hablando, y después las saqué. Abrimos nuestros diarios, y mientras Marianne, como todas las noches llenaba feliz y rápidamente su diario (Dios…debe ser el diario más cursi de Inglaterra…), yo hacía exactamente lo mismo. La llegada a la plaza…el corsé asesino, que por cierto, me vengaría de eso…Lord John…todo daba vueltas en mi cabeza…finalmente fuimos a dormir.

Al día siguiente, nos habíamos levantado muy temprano para vestirnos con nuestra ropa de montar, y Sunny entró para ayudarnos a recogernos el cabello, para poder ponernos el casco.

- Como quisiera ir con ustedes… - me dijo ella mientras me peinaba el cabello, a veces Sunny nos contaba las cosas que pensaba, pero sólo lo decía a una, y no le decía todo a todas, últimamente me las decía más frecuentemente a mí. Miré hacia el espejo, y pude notar que tenía un ligero rubor.

- Después, - dije mirándola – en la tarde, estaremos todos aquí, cenaremos, y lo más seguro es que ellos se queden un poco más a charlar. -

- Es cierto – dijo ella sonriendo

- Te ayudaré a arreglarte y quedarás preciosa – dije girándome ya que ella había acabado de recogerme el cabello

- ¡Oh gracias Annie! – dijo Sunny con una ligera sonrisa

Marianne entró de nuevo a la habitación, levantando cosas, y buscando debajo de las camas. Sunny y yo suspiramos al tiempo.

- ¿Qué es lo que buscas Marie? – pregunté

- Mis botas…- dijo aún buscando – las puse en algún lugar para no estarlas buscando después…las tenía hace diez minutos – dijo revisando de nuevo debajo de la cama

- Marie… ¿no son esas? – dije señalando sus botas, que estaban al lado de la silla donde estaba sentada

- ¿Las deje allí? – dijo confundida tomando una y sentándose en la cama para ponérsela –

- Louise…la frase: “Annie, dejaré aquí mis botas, ¿te molesta?” No te suena a nada – dije imitándola

- Lo olvide…- dijo mientras se incorporaba con las botas puestas.

- Bien olvidadiza, ven a que te peine – dijo Sunny sonriendo a causa de el carácter distraído de Marianne.

Cuando estuvimos listas, fuimos abajo, donde tomamos unos huevos rápidamente en el comedor, cuando terminamos, salimos con nuestros cascos debajo del brazo. Nuestro padre nos esperaba afuera con un par de yeguas y un caballo. Un mozo de cuadra nos ayudó a montar. La yegua de Marianne, Comet, era blanca, y su cabello era negro. La mía, Thunder, era de un gris perla, y tenía una mancha blanca en forma de rombo en la frente. Mi padre montó también a su caballo que era café, con un cabello café más obscuro.

Los Lords, y Sir Paul, llegaron casi al tiempo.

- Ah…pensé que Sutcliffe no venía – dijo en un tono serio Marianne a mi oído –

- Yo tampoco Louise…- dije sonriendo, mientras la idea para mi venganza llegó y, se tejía en mi mente de una manera muy rápida.

- Conde, Vizcondesa, mi Lady – dijo Paul haciendo una reverencia, provocando que Marianne se sonrojara y yo rodara los ojos, todos nos inclinamos y bla, bla, bla…todo fue horrible hasta que llegó el mozo de cuadra con los perros de caza de mi padre, eran 3 mastines napolitanos, que eran de un gris, que casi llegaba a negro, todos con estrellas blancas en el pecho.

- ¡Vaya! – dijo Lord Stuart – son como los que usaba el ejército romano…-

- Si - dijo Lord Patrick orgulloso – Ellos son Graco, Cayo y Luca -

- ¡Luca! – dije emocionada, el mastín corrió hacia mi y saltó al lado de Thunder, lo que hizo que Lennon sonriera.

- Bueno caballeros – dijo sonriendo mi padre, Lord Patrick, y llamó de nuevo a Luca – si nos ponemos en camino…- dijo, y todos comenzamos a cabalgar, nosotras detrás de ellos. Cuando llegamos al bosque, soltaron a los perros, que comenzaban a olfatear. Sir Paul, Lord John y mi padre sacaron sus escopetas y estuvimos cabalgando una media hora hasta que vimos un venado a lo lejos, que al vernos comenzó a correr, cuando se dio la orden, los perros comenzaron a correr siguiendo su rastro y Paul, John y mi padre los siguieron, aumentando la velocidad. Stuart se quedó cabalgando tranquilamente con nosotras. Sonreí.

- ¿No participará o si? – le dije haciendo que Thunder empatara con su caballo –

- No, de hecho el venir aquí no estaba en mis planes, Lady Anna. No me gusta la cacería. Pero, Lord John y Sir Paul me pidieron que viniera. Y dada la agradable conversación que sospecho que podríamos tener, y la excelente compañía, tuve que aceptar, pero me quedaré por aquí una temporada…- Marianne cabalgaba al lado mío y bufó en voz baja.

- ¿Y usted a que se dedica? – dije ignorando los quejidos de Marianne –

- Bueno, estudie leyes en Cambridge, al igual que Sir Paul McCartney –

- ¿Leyes? – dije –

- Si, - dijo – quería ejercer en Londres, pero mi familia me dijo que viniera –

- ¿Qué pensarían de un Duque que este en los juicios? – dije sarcástica –

- Exacto. – dijo el – pero no me importa…después de estar aquí una temporada, - dijo mientras, yo mire a Marianne, quien veía los colores de los árboles – y me iré, sin importarme lo que me digan. –

Sonreí con esto, Stuart era una persona auténtica. Al poco tiempo, regresaron felices, traían al venado. Lord John lo había atrapado. Querían atrapar otro, así que continuamos cabalgando. Sir Paul charlaba un poco con Louise. Pasó una parte del día y paramos en un claro para comer un bocadillo. Me senté junto a Marianne mientras los caballeros hablaban con mi padre. Comimos un poco de fruta y pille a Marianne mirando a Paul en repetidas ocasiones.

- Lady Victoria – dijo Lennon mientras me levante por un poco de agua – ¿Disfruta el paseo? –

- Ya le he dicho, mi Lord, que me llame por mi primer nombre –

- Pero puede contestar mi pregunta, ¿o no mi Lady?

- Si gracias, hace un día estupendo. – dije alejándome de el.

Recogimos nuestras cosas, y continuamos la cabalgadura. Paul atrapó un venado y volvimos a la casa. Mi madre estaba en la puerta.

- Victoria, Louise – dijo – vayan a cambiarse para la cena.

No es que tuviéramos una boutique en nuestros roperos, y que por eso nos cambiáramos tanto de ropa. La ropa podía repetirse, pero debía ser de distinto tipo, un vestido casual para la tarde, un vestido formal para la cena, ropa de montar si salimos a montar, y claro, si vas a un baile, el vestido más despampanante que puedas encontrar, mejor que el de Jane Asher o Patricia Boyd si se podía.

- Nosotros también nos retiramos para cambiarnos – dijo Lord John y se dirigieron a su carruaje, que según mi mamá nos dijo adentro llevaba dos horas allí.

Arriba, nuestras hermanas nos esperaban emocionadas.

- Y, ¿Cómo estuvo? – dijo Heather

- ¿Qué les dijeron? – preguntó Sunny

- Volverán para la cena, ¿verdad? – preguntó Emilie

- No saben como estuvo mamá todo el día – dijo Sunny riendo – de arriba para abajo, gritando a los sirvientes.

- ¡Pulan la plata! – dijo Heather imitando el tono de voz de mamá

- ¡Hay polvo en el piano! – dijo Emilie con el mismo tono de voz

- ¿Pi…piano? – dijo Louise – No pensara mamá el ponerme a tocar –

- Pero si tocas muy bien, y tienes una voz preciosa – dijo Sunny – ya te lo hemos dicho –

- Pero…- dijo Marianne – pero…me verían –

- Esa es la idea – dije tomándola por los hombros – ¡vamos, a cambiarnos! –

- No, díganos como estuvo – dijo Sunny tomándome del brazo para no dejarme ir a la habitación –

- Horrible…- dijo Marianne – solamente cabalgamos todo el día… -

- Sólo lo dices porque no te agrada Stewart Sutcliffe…- dije para molestarla

- Ya te dije que es raro – dijo

- Para mi que es capricho tuyo Marie…- dijo Sunny –

- ¿O no será que? – dijo Heather sonriendo y Emilie se le unió en lo siguiente - ¡Te gusta! –

- Ay por Dios – dijo Marianne – claro que no porque yo…- dijo antes de detenerse en seco y sonrojarse – porque el es… -

- ….porque es muy diferente – dije completando su frase antes de que se echara de cabeza. – Ahora si, nos vamos a cambiar. - Empuje a Marianne hasta la puerta y la cerré

- Porque…porque te gusta Sir Paul – dije y cuando dije esto, la cara de Marianne se puso como un tomate y comencé a reír, a lo que ella se me unió.

- ¿Soy tan obvia? – dijo mordiéndose el labio por la preocupación. Gesto que yo saqué de mi padre y ella aprendió de mí.

- Yo te conozco Louise…- dije tranquilizándole.

- ¿Y… te gusta Lord Fergusson? –

- No…- dije – simplemente creo que se parece a papá. Me cae bien. –

- ¿A papá? – dijo Marianne reflexionando – no le veo el parecido…pero bueno, parece que no se quedará tanto tiempo aquí. Terminamos de vestirnos en silencio. Y cuando nos arreglábamos el pelo, tocaron nuestra puerta.

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(Anna y Marianne estan sentadas en la rama de un arbol grande, entran John y Stewart)
John: Lady Anna, una Lady no debe subirse a un árbol
Anna: ¿Y quien va a impedirmelo?
John: ....vaya que es usted terca
(Anna sonrie y John empieza a subir el arbol)
Marianne: ¡No! ¡Bajese! Ahhh!!!
(Marianne cae de la rama  y Stewart la atrapa) 
Marianne: Lord Stewart....
Stewart: Lady Marianne..
Marianne: Lord Fergusson....
Stewart:....Lady...
Anna: ¡Oh vamos! ¡YA NOS SABEMOS SUS NOMBRES!
John: ¡Besense y ya!
Marianne: ¡Suelteme ahora Lord Stewart!
(Stewart la suelta)
Stewart: Y volvemos a Stewart...
(Marianne se va indignada)
John: Ve por ella Fergusson....
(Fergusson lo mira enojado y sale del blog)
John: Mi plan maestro a funcionado mi Lady, ahora estamos solos...
Anna: ¿Plan?
John: Si mi Lady....
Anna: ¿Y ahora?
John: ¡Presentar yo el capitulo!
Anna: Lennon...sigo aqui...
John: ¿Y que cree que hare después de presentarlo?
(Anna se sonroja)
Anna: Bueno....presentelo....
John: ¡Ojala y les guste....mi Lady aun planea su venganza!!
(Anna rie)
Anna: ¡Gracias por comentar!

2 comentarios:

  1. awwwwwwwwwww que bueno que estuvo sobre todo la firma jajajajajaja ya quiero masssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss jajaja bueno ya me calmo ni que publicaran cada mes XD

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  2. Amo la historia!! es es es.. ESTUPENDA!! jeje
    ayy!! me encanta!! y la época.. Dios!! escriben genial!!! amo la novela!!!

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